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8 de Febrero de 2021 | 10:07
Pastelerías

Razones para encargar una tarta en una pastelería

En principio, cuando visitamos una fábrica de pastelería para encargar una tarta lo hacemos por uno de los eventos sociales más comunes y tradicionales. Por ejemplo, el cumpleaños de un familiar o de un niño, la primera comunión de ese niño, el nacimiento de un bebé, una despedida de soltera, etc. Sin embargo, no todas las circunstancias que rodean nuestra vida y que merecen una celebración tienen que ver con fechas señaladas, en ocasiones lo que queremos celebrar es que a nuestra pareja la han contratado en el trabajo de sus sueños, o que nuestra hija ha sacad diez en caso todas las asignaturas una vez ha terminado el curso.

 

En cualquier caso, no cabe duda de que nos encontramos en una época en la que cualquier excusa es buena para, por ejemplo, visitar una pastelería industrial de Madrid y comprar una deliciosa tarta que luego dividiremos entre el o la homenajeado/a, y los invitados, que actualmente solo pueden ser personas convivientes o muy cercanas. Es lo que tiene la pandemia global del coronavirus, que ha modificado de una manera incómoda y radical nuestros hábitos sociales. Actualmente, las reuniones con nuestros seres queridos no son fáciles de llevar a cabo.

 

Sin embargo, si esperamos a una época en la que la curva de contagios vuelva a bajar sustancialmente, usamos en todo momento la mascarilla, nos lavamos las manos y mantenemos la habitación ventilada o la distancia de seguridad, no hay motivo para renunciar a nuestra celebración especial. Al final, se trata de recordar que, en muchos casos, no se trata de renunciar a lo que nos hace felices, sino de adaptarnos con seguridad y responsabilidad para que ello no nos pase factura ni a nosotros ni a las personas a las que queremos.

 

En cualquier caso, y para terminar, recordamos lo que hemos dicho al principio: visitar pastelerías para comprar tartas de cumpleaños, pasteles de despedidas o roscones de Reyes siempre es bonito, pero hacerlo por una celebración especial e inesperada es igual de satisfactorio. Desde luego, si lo hacemos bien, será un recuerdo bonito que merecerá la pena conservar.